1.29.2013


Dale al aspa, molino, hasta nevar el trigo.
Dale a la piedra, agua, hasta ponerla mansa.
Dale al molino, aire, hasta lo inacabable.
Dale al aire, cabrero, hasta que silbe tierno.
Dale al cabrero, monte, hasta dejarle inmóvil.
Dale al monte, lucero, hasta que se haga cielo.
Dale, Dios, a mi alma, hasta perfeccionarla.